Ian Curtis estaba vivo

Ian Curtis estaba vivo

Es curiosa la manera en que el suicidio de Ian Curtis ha marcado la música de Joy Division. O, para ser más exactos, el modo en el que los melómanos nos enfrentamos a la música de Joy Division. Y es que parece imposible quitarnos de la cabeza el fatídico final del de Manchester cuando escuchamos cualquiera de los temas que ya se han convertido en himnos de toda una generación. Sin embargo, un final que era tan previsible desde la distancia para críticos y aficionados, no fue tan evidente para los familiares y amigos de Curtis. Ellos no adivinaron su trágico desenlace, a pesar de que un mes antes de su muerte el cantante de movimientos epilépticos ya había intentado quitarse la vida.

Dicen quienes se empeñan en abundar en las últimas horas de vida de Curtis que después de pedirle a su mujer que diera marcha atrás en su petición de divorcio, vio Stroszek de Werner Herzog y escuchó The Idiot, de Iggy Pop. Algunos se aventuran a afirmar que fue este disco de La Iguana el que acompañó al británico mientras esperaba que el trozo de hielo al que se había encaramado con una soga al cuello se derritiera.

Lo que olvidan mencionar es que el día siguiente, Curtis tenía previsto tomar un tren a Manchester, desde donde saldría con el resto de la banda hacia Estados Unidos. Sus más allegados aseguran que Curtis anhelaba comenzar la gira estadounidense  y realizar un buen trabajo del que sus compañeros y su discográfica pudieran estar orgullosos.

Closer, el disco que hoy nos ocupa, salió a la venta dos meses después del fallecimiento de Ian Curtis. El mito lo elevó a los altares, y los altares hicieron aún más grande el mito. El último single que Joy Division lanzó con Curtis en vida fue Love will tear us apart, el buque insignia de la banda. Sin embargo, el legado de Curtis se extiende hasta New Order (y más allá), cuando sus antiguos compañeros deciden grabar un par de temas escritos por la leyenda.

Con el paso de los años, el mito se ha comido a la persona y parece imposible ver a Ian Curtis como un hombre de carne y hueso, con sus pulsiones, sus gustos y sus buenos momentos. Si lo hiciéramos, donde vemos dolor podríamos ver coraje, o donde escuchamos melancolía podríamos entrever ganas de empezar de nuevo. Pero no, Ian Curtis está muerto y la única manera que tenemos de interpretar su música es desde un prisma de pesadumbre.

Baldo Platillos

Anuncios

Etiquetas: , , , ,

One response to “Ian Curtis estaba vivo”

  1. thegorgeousgeorge says :

    Los dos últimos versos de la segunda canción que has enlazado son demoledores:
    “…
    Madre, lo intenté, créeme.
    Lo hago lo mejor que puedo.
    Estoy avergonzado de las cosas que hice.
    Avergonzado de la persona que soy.

    Pero si pudieras ver la belleza.
    Esas cosas que nunca podría describir.
    Esos placeres, caprichosas distracciones.
    Éste es mi único y afortunado premio.”

    Retratan a un Ian que a pesar de todo no le llegaba a absorber la oscuridad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: