Ovnis japoneses en Idaho

Ovnis japoneses en Idaho

Si ayer dedicábamos nuestra entrada a extraterrestres y bases secretas de las SNASA, hoy es momento de hablar de uno de los fenómenos del misterio que más interrogantes despierta entre la comunidad gustosa de teorías de la conspiración y de la vida más allá de lo evidente. En la palmera del misterio de Monkeysfaction hoy toca hablar de ovnis.

Cuenta la canción de Dee Dee Ramone y el colaborador habitual de la banda, Daniel Rey, que en un campo de Idaho aterrizó algo que quién sabe de dónde venía, de cuyo interior salió un hombre raro que no parecía ser de Japón.

Interesante reflexión con la que comienza el tema. Muchos teóricos de los alienígenas ancestrales consideran que los antiguos egipcios podrían haber sido descendientes de extraterrestres, extraterrestres en sí mismos o, cuanto menos, contar con una tecnología y unos conocimientos de fuera de este mundo que les permitieron construir grandes proezas de la arquitectura como son las pirámides. Si este planteamiento lo trasladamos a la actualidad, qué duda cabe que si de alguien hay que sospechar es precisamente de los japoneses. Una cultura tan sosegada, tranquila, diplomática, políticamente correcta y a la vez tan imaginativa, creativa, alejada de los cánones establecidos y con unos conocimientos que les permiten seguir viviendo aislados y en una de las zonas geológicamente más inhóspitas de la Tierra, es más que sospechosa de tener una sabiduría de más allá de nuestra atmósfera. Pero no, a pesar de que los japoneses seguramente podrían ser los únicos capaces de construir artefactos similares al aparato que aparece en la canción, el extraño hombre que bajó del objeto volador no tenía nada que ver con el país nipón. Conclusión: si en su interior no viajaban japoneses, el objeto volador no identificado sólo podía proceder del espacio exterior.

Algo parecido debió pensar Kenneth Arnold, piloto de Idaho que en 1947 aseguró haber visto unas naves que se desplazaban a velocidades muy superiores a la de cualquier aparato que él conociera. Aunque sus primeras declaraciones fueron tomadas a risa, en el momento que los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia, estamentos gubernamentales se apresuraron a tratar de que Arnold diese por buena su versión: lo que él había avistado no eran más que aviones de “ala volante”. A pesar de la campaña que hubo para desacreditarle, Arnold insistió en la veracidad de su versión y acuñó el término “platillo volante”.

A pesar de todos los años que han pasado, el secretismo, la negación sistemática y la filtración controlada de información llevan a muchos a sospechar que el Gobierno de Estados Unidos mantiene en secreto todo dato referente a otras especies de fuera y de dentro de este mundo. En el caso de que este punto fuera verdad, quién puede culparles. Al fin y al cabo, dirige una nación que cayó en el caos cuando Orson Welles decidió realizar una dramatización de una novela de H.G. Wells. Cómo pensar que se podía dirigir de tal manera las acciones de la masa sólo con un poquito de miedo y un mucho de ignorancia. Por suerte, quienes dirigen nuestros destinos nunca actuarían de manera tan ruin.

Baldo Platillos

Anuncios

Etiquetas: , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: